Análisis artístico

El retrato de la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, es una obra que presenta complejidad en su aspecto y ejecución, al pintarlo Goya en dos momentos con un intersticio aproximado de diez años. El retrato primitivo, pintado en 1789, es el que Goya le hace a María Luisa del natural, al poco de convertirse en reina, Goya lo deja sin concluir, y lo modificó hacia 1799, modernizando la indumentaria, con vestido estilo “imperio” y tocado en forma de turbante. Asimismo, le actualizó los rasgos del rostro y le repintó totalmente el brazo izquierdo, separándolo del cuerpo.

La reina lleva la banda morada y blanca de la Orden de la Reina Maria Luisa, creada por ella en 1792 para damas de la aristocracia española. Los bordados en oro del vestido están ejecutados con resueltos toques de pincel, buscando efectos ópticos. Al fondo se aprecia una mesa cubierta por el manto de armiño y la corona real, resueltos con simplicidad para recrear el ambiente escénico oficial y para ayudar a dar sensación de profundidad espacial.

Ficha técnica

NIG

1772


Autor

Francisco de Goya


Título

Maria Luisa de Parma


Cronología

hacia 1789-1799


Técnica y soporte

Óleo sobre lienzo


Dimensiones

154 x 110 cm


¿Dónde encontrarlo?

Planta 2


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